Aluminé,
es una localidad argentina, en la provincia del Neuquén, cabecera del
Departamento Aluminé; sobre la margen oeste del río homónimo. La RP 23
la une al Corredor de los Lagos Patagónicos.
Aluminé cuenta con casi 5.000 hab.
Aluminé dispone de alternativas para el turismo no convencional:
caminatas, cabalgatas, trekking, ráfting, excursiones todoterreno,
montañismo y balseadas familiares, que se suman a la pesca deportiva,
los paseos y las actividades recreativas tradicionales.
Hace pocos años, el centro invernal Batea Mahuida en Villa Pehuenia, a
65 km, agregó un nuevo recurso para los entusiastas de los deportes
“blancos” ( de nieves invernales).
Vale señalar que el río Aluminé, en su cauce superior, presenta rápidos
de grado cuatro, siendo seis el máximo posible para la navegación de
“aguas blancas”, que solo es alcanzado en la época del deshielo.
Hace varios años que se disputa -entre los meses de octubre y diciembre-
el Campeonato de kayakismo en Aguas Blancas, dato útil para los
entusiastas del deporte.
Entre enero y febrero se lleva a cabo el Campeonato de Rafting categoría
Turista, en el que pueden participar todos los que pasean por la
localidad. También tiene lugar -durante la primera quincena de marzo-,
la Fiesta Provincial del Pehuén, en la que participan artistas locales,
provinciales y nacionales. Culmina con la elección de la “Reina del
Pehuén” y de la “Pichi Malén Pehuén” (Pequeña Reina del Pehuén).
En las afueras de Aluminé vivió el estudioso lingüista esloveno Juan
Benigar, quizás el más fino analista de la cultura mapuche en el país.
La biblioteca pública lleva su nombre y tiene una pequeña exposición
sobre Don Juan.
Además de la comunidad mapuche Aigo, en el lago Rucachoroy, se asientan
en la región cuatro más: Currumil en la zona del lago Quillén, Zalazar
en el paraje Carrilil, Puel en La Angostura y Villa Pehuenia, y Catalán
en el lago Aluminé. Muchos son pampas, o sea tehuelche o tsonek
araucanizados corridos en 1881 hasta Chile y regresados a principios del
siglo XX.
Con un cultivo de subsistencia, venta de leña y cría de ganado ovino y
caprino, cada una de ellas produce tejidos artesanales, pero sumidos en
una evidente transculturación, producto de la influencia de la cultura
no mapuche. Sus productos artesanales están en la Casa de la Cultura, en
el Paseo de los Artesanos y en otras casas de artesanías de la
localidad.